Gasherbrum 2

Crónica del éxito a la perseverancia

Durante los meses de Junio, Julio y Agosto del año 2000 Proyecto Cumbre realizó una expedición a la Cordillera del Karakoram, en Pakistán. El objetivo propuesto fue alcanzar una nueva cumbre de ocho mil metros para Venezuela, que sirviera de preparación y paso previo antes de la expedición al Monte Everest.

Desde mediados del año 99, al regreso de la expedición al Muztagh Ata, se iniciaron los trámites con el gobierno pakistaní, y obtuvimos permiso para intentar dos cumbres de ocho mil metros: el Gasherbrum 1, más conocido como "Hidden Peak", de 8068 mts., y el Gasherbrum 2, de 8035 mts.

El grupo salió de Venezuela el día 1 de Junio, y tras el viaje aéreo con escalas en Holanda y Emiratos Árabes Unidos, llegó a Islamabad, capital de Pakistán. En tres días se cumplió con los compromisos oficiales y con las últimas diligencias, y nos trasladamos por la Karakoram Highway a Skardu, capital del Baltistán (en el extremo norte de Pakistán), donde se organizaría la caravana de porteadores para la marcha de aproximación.

El día 10 de Junio comenzamos la caminata, que tomaría siete días. Cada mañana transcurrían unas dos horas hasta que la larga hilera de porteadores emprendía el camino. Nuestra carga era llevada por unos 130 porteadores, la mayoría de la etnia Baltí, cada uno transportando unos 25 Kg. Es mucho el material de equipo y alimentos necesarios para mantener a todo el grupo durante dos meses en la montaña, intentando una cumbre de semejante envergadura.

Para acercarse a los Gasherbrum se debe recorrer en su totalidad el glaciar Baltoro, extraordinario "río de hielo" de casi 60 Km. de longitud. Esta zona es una de las mecas del montañismo en el mundo, con un escenario espectacular e increíble formado por algunas de las cumbres más prestigiosas para los escaladores: K2 (la segunda montaña más alta del mundo, con 8611 mts.), Broad Peak (8047 mts.), el grupo de los Gasherbrums, Torres del Trango (6251 mts.), Torre Muztagh (7263 mts.), Chogolisa (7654 mts.), y un largo etcétera.

El día 16 de Junio establecimos el Campamento Base, a una altura de 5150 mts, y en dos días se organizó todo el material y los víveres para la escalada. Inmediatamente dimos inicio al proceso de abrir la ruta, equiparla, e ir montando los campamentos de altura. Durante este tiempo también el cuerpo se fue adaptando a la altitud.

La primera etapa hacia el Campamento 1 era una de las más complicadas, teniendo que atravesarse una cascada de hielo, zona con muchísimas grietas y bloques caóticos. Al ser la primera expedición que llegaba esta temporada a la montaña, nos tocó la labor de abrir la ruta a través del laberinto de hielo. Una semana de buen tiempo y constantes idas y venidas, fue necesaria para finalmente establecer el Campamento 1, a unos 5950 mts. El porteo de material y equipamiento de la ruta prosiguió en los días siguientes.

En vista de las buenas condiciones, tanto del clima como físicas de los miembros, y como contábamos con permiso para dos montañas, decidimos dividir el grupo. Marcus Tobía, Martín Echevarría y Carlos Calderas intentarían el ascenso al Gasherbrum 2; mientras José Antonio Delgado, Carlos Castillo y Marco Cayuso se concentrarían en el Hidden Peak. Apenas se completó el abastecimiento del Campamento 1 (que era común para ambas montañas), los dos tríos continuaron la apertura sus respectivas rutas. A la vez fueron llegando grupos de otros países, que se incorporaron a las labores del ascenso.

En el Hidden Peak avanzamos con bastante rapidez, y en apenas cuatro días más, establecimos el Campamento 2, a 6400 mts; y abrimos una buena parte del "corredor de los japoneses", en ruta hacia el Campamento 3. Esta es la zona más técnica de la ruta, donde el terreno mixto de fuerte inclinación exige la utilización de variadas técnicas. Se fijaron cuerdas hasta los 6700 mts de altura. En el Gasherbrum 2 el avance fue más lento, pues la ruta presentaba muy malas condiciones de nieve, pero se colocaron las primeras cuerdas fijas en la vía al Campamento 2.

Desde que habíamos comenzado la expedición el clima se había mostrado excelente, y el rápido avance en el Hidden Peak generó la sensación de que estábamos muy cerca de la cima. Sin embargo en los días previos al intento a cumbre entró un ciclo de mal tiempo, y lo que parecía iba a ser una buena temporada se convirtió en un verdadero temporal permanente. El planeado descanso de tres días se alargó forzosamente a una semana, durante la cual el sol nunca logró penetrar la capa de nubes.

El día 7 de Julio salimos hacia el Campamento 1, ante una posible mejoría pronosticada por los meteorólogos. Recibíamos periódicamente reportes del clima mediante un sofisticado equipo de comunicaciones, que incluía una computadora y un teléfono satelital, con los que nos conectábamos a la red. Además este sistema también nos permitía mantener comunicación directa con Venezuela, actualizando frecuentemente nuestra página web, y enviando a los medios de comunicación noticias sobre el desarrollo de la expedición. Gracias a todos estos recursos, nuestro esfuerzo fue seguido paso a paso por un gran número de personas en el país, logrando una extraordinaria difusión para nuestro grupo y para nuestros prestigiosos patrocinantes.

La mejoría climática pronosticada no se materializó en la realidad, y nos vimos obligados a regresar al Campamento Base el día 9 de Julio. Nuestro compañero Marcus Tobía confrontó problemas de salud, y se vió obligado a emprender un prematuro regreso a las tierras bajas. En su marcha lo acompañó Martín Echevarría, mostrando un gran gesto de solidaridad y amistad.

Nuestro grupo quedó así reducido a cuatro escaladores, y nos mantuvimos a la espera del momento oportuno para un segundo intento a cumbre. El día 12, muy temprano en la madrugada, salimos hacia el Campamento 2 del Hidden Peak. La climatología seguía mostrándose mala, pero según los pronósticos se esperaba una mejoría para el día 14, y queríamos estar en las zonas altas para ese momento. La jornada fue muy larga, pues se hicieron dos etapas en un solo día, y en la noche se volvió a desatar una gran tormenta. Pasamos todo el día siguiente atrapados, y el supuesto "día bueno" para cumbre fue otro amanecer de ventiscas, que nos obligó a descender al Campamento Base.

El mal tiempo continuó en los días sucesivos, y para el día 21 de Julio nuestro grupo se redujo a tres, pues Carlos Calderas debió comenzar el regreso, por compromisos de trabajo que le aguardaban en Venezuela. Para ese momento ya teníamos más de un mes en el Campamento Base, y la climatología no había dado tregua en tres semanas. Algunas mañanas o tardes había despejado, pero en general el mal tiempo persistía. Los intentos a cumbre se plantearon como opciones de mediana esperanza, aprovechando leves mejorías y posibilidades en base a pronósticos del tiempo, pero nunca respondiendo a una impresión de que el clima mejoraba.

Un nuevo esfuerzo se hizo entre los días 22 y 24, pero por tercera vez nos vimos rechazados en la zona del Campamento 2, cuando fuertes tormentas y laderas con gran riesgo de avalanchas hicieron imposible la escalada. Tras el descenso decidimos suspender los intentos al Hidden Peak. Con el clima tan inestable, en el que durante casi un mes sólo se habían presentado dos períodos de dos días consecutivos de buen tiempo, consideramos que las posibilidades de alcanzar la cima eran casi nulas. Eran necesarios al menos cuatro días buenos seguidos, para tener chance de hacer un intento con algún margen de seguridad en la ruta.

En los pocos días que nos quedaban disponibles (ya que estaba por vencerse el permiso otorgado por el gobierno de Pakistán para permanecer en la montaña) decidimos hacer un intento en el Gasherbrum 2. Allí las posibilidades eran algo mayores, por las características del itinerario; aunque tendríamos la dificultad añadida de escalar en "estilo alpino", es decir, colocando los campamentos sobre la marcha.

Tratando de ganarle la carrera al clima nos planteamos hacer un ataque relámpago, haciendo en dos días lo que normalmente tomaría tres ó cuatro. En la medianoche del 26 al 27 de Julio comenzamos una maratónica jornada, que nos llevaría en trece horas continuas de escalada, a un campamento a 6950 mts, a los pies de las pendientes cimeras. Descansamos menos de doce horas, en las cuales intentamos hidratarnos y dormir algo tras la agotadora subida. Sin embargo el tiempo pasó veloz, y de nuevo a la medianoche ascendíamos hacia la cumbre. El clima finalmente se mostraba óptimo, y la montaña nos estaba dando una oportunidad. Sobre los 7400 mts, lamentablemente nuestro compañero Marco Cayuso se vió obligado a retornar al campamento. Un fuerte malestar por deshidratación y agotamiento lo llevaron a la decisión en ese momento, temiendo un empeoramiento a mayor altura.

Tras casi doce horas de lucha física y emocional, Carlos Castillo y José Antonio Delgado, alcanzaron la cumbre del Gasherbrum 2, al mediodía del 28 de Julio. Nuestra paciencia y perseverancia finalmente se vieron recompensadas, y pudimos contemplar el mundo desde los 8035 mts de esta hermosa cima. Permanecimos allí por una hora, y comenzamos el descenso con gran cuidado. Sólo se alcanza verdaderamente la cumbre cuando se regresa sano y salvo a la base. El día 29 descendimos al Campamento 1, y el 30 al Base, para emprender la marcha de regreso a la civilización.

Nos sentimos plenamente satisfechos con nuestro éxito. Creemos que luego de cincuenta días en el campamento base y el trabajo hecho, realmente nos merecíamos la cumbre. El objetivo del Hidden Peak no se pudo cumplir, pero de ninguna manera nos sentimos derrotados por ello. Sabemos que aquí la última palabra la tiene la naturaleza, y este año esa montaña estuvo intransitable. Ninguno de los grupos que intentamos subir logramos pasar la cota de los 6900 mts.

En el Gasherbrum 2 las cosas tampoco estuvieron nada fáciles. Muchos se fueron con las manos vacías, pero nosotros tuvimos paciencia, y nos vimos recompensados al final. Carlos Castillo y José Antonio Delgado fueron la punta de lanza que logró coronar el momento mágico de la cumbre, pero detrás está todo un trabajo de equipo en el cual nos incluimos los otros cuatro escaladores que participamos en la expedición. También esa gran cantidad de personas que están a nuestro lado, en Caracas, haciendo el trabajo de hormiga que precede al viaje en sí, y acompañándonos en nuestra vida como familia, pareja, amigos. Y por supuesto nuestros excelentes patrocinantes, sin los cuales sería imposible emprender empresas de esta envergadura. Su confianza y apoyo son piezas fundamentales en nuestro proyecto, y por eso estamos muy contentos de haber gozado de tanta difusión en los medios durante esta expedición, con una cobertura sin precedentes que ha proyectado su imagen y la de nuestro grupo a un numeroso público.

Este éxito nos abre nuevas puertas, y nos pone en una mejor perspectiva para el reto del año próximo, el ascenso al Everest , la cumbre más alta del mundo. Con ese nuevo desafío daremos un nuevo paso, grande y difícil, pero que no será el último ni el mayor. Aún quedan muchas cumbres por alcanzar, más difíciles, más bellas. Pero por ahora, sin duda nuestro ascenso al Gasherbrum ha sido el mayor reto que hemos cumplido, y nos sentimos orgullosos de haberlo logrado.

Fecha : Junio, Julio, Agosto 2000
Patrocinantes : Solera, Merinvest, Cementos Caribe, Arthur Andersen, Ginsenosang, Ovejita, Vick
Proveedores : Supermercados Unicasa, Loby, La Croccante, HiTech, Compaq, Cantv.NET

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